
Los girasoles buscan el sol con su cuerpo. Ondean su tallo largo y recto, oscilan la cabeza, buscando repararse con su energía. Cuando cae la noche, su cuerpo se empequeñece. Se tuerce, se dobla, se quiebra recogido en su propio seno. Llora solitario en la oscuridad. Las mujeres de Playa Alta miran cómo, de nuevo, el sol se ha apagado en sus vidas.
Pero cuando amanezca, ellas estarán ahí, firmes, esperándolo, ansiosa la mirada, crecida la esperanza, intuyendo con su cuerpo, lastimado y marcado por la guerra, que ha llegado la hora de volver a empezar.
Este libro presenta las relaciones entre cuerpo, arte y poder con base en un trabajo con mujeres negras desplazadas violentamente de sus territorios ancestrales en el Pacífico colombiano hacia Cali. La autora analiza coreografías de danza en sociedades en conflicto y su papel en la construcción de paz, y crea, junto con las víctimas, un relato literario y una coreografía de danza contemporánea que narra sus historias de vida, ejemplificando así un proceso de construcción de paz imperfecta.